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¿Qué es el lipedema?

  • Es una enfermedad caracterizada por la acumulación simétrica de depósitos de grasa en las piernas y/o brazos, que afecta principalmente a mujeres y su causa es desconocida, aunque puede estar relacionada con factores genéticos, hereditarios y/o hormonales
  • Suele aparecer a partir de la pubertad
  • Respuesta limitada a dieta con restricción calórica y/o al ejercicio
  • Enfermedad crónica e inflamatoria que afecta al tejido adiposo superficial
  • Su aparición o empeoramiento se relaciona con cambios hormonales, factores hereditarios y/o aumento de peso
SÍNTOMAS 
  • Sensación de pesadez, tirantez, rigidez y/o entumecimiento en la extremidad
  • Amplitud de movimiento limitada
  • Dolor o molestia que aumenta al tocar la zona afectada
  • Aparición de hematomas con facilidad.
  • Disminución de la elasticidad de la piel y del tejido conectivo, menor movilidad por el dolor y disfunción articular, y alteraciones en el apoyo plantar e hiperlaxitud articular
  • Telangiectasias o arañas vasculares
  • Alteración de la dinámica de los miembros inferiores y de la bomba muscular afectando al drenaje venoso, sobrecargando la función del sistema linfático y favoreciendo el edema
  • Cierto grado de debilidad muscular, lo que hace todavía más difícil la actividad física
  • Tiene un gran impacto psicológico y social en la mujer que lo padece
  • Sensibilidad aumentada al frío. La palpación puede detectar zonas de piel más fría (hipotermia) y de diferente textura (generalmente más blandas)
SIGNOS
  • Distribución desproporcionada del tejido adiposo entre la parte superior e inferior del cuerpo, sin afectar los pies o las manos. Puede afectar piernas y brazos de forma simétrica, en algunos casos otras zonas.
  • La grasa causa un aumento de volumen en las piernas o brazos de manera simétrica, pero sin afectar los pies (signo de copa) adoptando una morfología típica de piernas en columna egipcia, en tubo de estufa o en pantalón bombacho, tampoco afecta manos.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de lipedema es clínico y se puede individualizar sólo a partir de la descripción de los síntomas por parte del paciente. Exámenes como la ecografía o resonancia magnética son necesarios para cuantificar el grosor de la diferente distribución del tejido adiposo.
Además, actualmente, existe la posibilidad de descartar afectación linfática con la linfogammagrafía y la linfografía con verde de indocianina. Si no hay afectación del sistema linfático podremos determinar juntamente con la sintomatología que describe la paciente el lipedema.

CLASIFICACIÓN DEL LIPEDEMA

TIPOS (Según la Distribución de la Grasa)
El Lipedema se puede distribuir de varias formas en su inicio:
· TIPO 1: Afectación de caderas, nalgas y pelvis
· TIPO 2: Afectación desde caderas hasta rodillas
· TIPO 3: Afectación de caderas hasta tobillos (el pie no se ve afectado)
· TIPO 4: Afectación solo brazos (es poco frecuente, suele transformarse rápidamente en un tipo 3 o 5) ·TIPO 4 (*): afectación solo en pantorrillas (es poco frecuente, suele transformarse en tipo 3 o 5)
· TIPO 5: Afectación de caderas a tobillos y brazos (suele ser la evolución del tipo 3 al aumentar de peso y evolucionar la enfermedad)

Por último, y como tipo más avanzado y con mayor afectación, puede aparecer el lipo-linfedema, en el cual se asocian el lipedema (acumulo de adipocitos) con el linfedema ( acumulo de líquido linfático ) .
En ese estadio se ven afectados los pies por debajo de los tobillos, con hinchazón de líquido a los lados y por debajo de los tobillos.

GRADOS. (Según el Volumen del Tejido Graso)
El Lipedema también puede ser clasificado en tres etapas clínicas según la severidad y grado de afectación de la piel y extremidades:
·Grado 1: la superficie de la piel es normal y el tejido adiposo tiene una consistencia blanda, pero pueden palparse pequeños nódulos.
·Grado 2: la superficie de la piel es irregular y dura debido al incremento de la estructura nodular.
·Grado 3: la superficie de la piel está deformada por el tejido adiposo especialmente en las caderas y tobillos y se palpan nódulos que varían en tamaño.
·Grado 4 (Lipo-Linfedema) la afectación de los conductos y ganglios linfáticos es ya muy importante. La enfermedad ya afecta a los pies.

TIPOS DE TRATAMIENTO

TRATAMIENTO CONSERVADOR
El tratamiento conservador es un conjunto de técnicas que consisten en combinar la terapia física compleja, la terapia nutricional, la terapia psicológica y la rehabilitación física.

TERAPIA FÍSICA COMPLEJA:
Se trata de un conjunto de técnicas que consisten en combinar el drenaje linfático manual, los diferentes tipos de vendajes compresivo, la terapia compresiva (prendas de compresión), el ejercicio adecuado a cada persona y los cuidados de la piel.

TERAPIA NUTRICIONAL:
En el Lipedema, cuando es necesario porque se acompañe de un exceso de peso, la reducción de éste se basa en una combinación de medidas terapéuticas que incluyen: dieta, ejercicio y cambios de estilo de vida. Estas medidas son útiles tanto en la fase inicial de tratamiento, cuando se empieza a reducir el peso, como en la fase de estabilización del peso. En otros casos donde hay normopeso la alimentación se ha de adaptar a cada afectada, siendo la alimentación antiinflamtoria la más indicada en rasgos generales. Ésta se adaptará a cada una según las necesidades individuales y otras patologías digestivas o de tipo inflamatorio que pueden coincidir en algunas afectadas.

TERAPIA PSICOLÓGICA:
Cuidar la salud mental es vital para llevar una vida saludable y equilibrada, por este motivo es importante contar con ayuda psicológica. El Lipedema es una enfermedad que también afecta a nivel emocional y psicológico. La terapia psicológica ayudará a aceptar la enfermedad y aprender a mejorar el dolor y las molestias, también a sentirse mejor con una misma y mantener de forma positiva unos hábitos saludables.
Esta terapia psicológica ayudará a gestionar la enfermedad de la mejor manera posible, normalizarla, buscar estrategias para cada momento y sentirse entendida.
La terapia psicológica puede ayudar a asimilar la información que se recibe respecto a la enfermedad, incorporar nuevos hábitos de autocuidado, gestionar las expectativas en los resultados del tratamiento quirúrgico, afrontar el tratamiento conservador y la cirugía, cuando sea necesario pasar por ella. Esta terapia ha de tener en cuenta también otros posibles trastornos psicológicos asociados al Lipedema, que aparecen en algunas ocasiones, como puede ser TCAs (Trastornos de la Conducta Alimentaria), Trastorno de la Imagen Corporal, como Dismorfias, Alteraciones de la autoimagen, e incluso ansiedad y depresión.

REHABILITACIÓN FÍSICA:
En la rehabilitación física se crea un plan de preparación y educación física personal para cada paciente. El ejercicio más recomendado es la piscina ya que promueve el drenaje linfático y el esfuerzo que los músculos tienen que hacer para mover la resistencia del agua, hace consumir más calorías. También puede ayudar el ejercicio de fuerza, siempre adaptado a cada persona y con supervisión siempre que sea posible. En algunas ocasiones se ha de evitar el ejercicio de impacto y aquél en el que haya contacto físico, siempre evaluando cada caso en particular, pues se está viendo que en algunos casos ya no está tan contraindicado como se pensaba hasta ahora.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

(pendiente)

BENEFICIOS DE LA OPERACIÓN DE LIPEDEMA

Reducción del dolor: El lipedema puede causar molestias y dolores persistentes debido a la acumulación anormal de grasa. Tras la cirugía, muchas pacientes informan un alivio significativo del dolor, permitiéndoles llevar a cabo actividades diarias con mayor comodidad y menos interrupciones por las molestias.
Mejora de la movilidad: La acumulación de grasa asociada al lipedema puede limitar la movilidad de las pacientes, haciendo que acciones simples como caminar o subir escaleras se vuelvan tareas difíciles. Tras la intervención, al remover estos depósitos, las pacientes suelen experimentar una mayor facilidad de movimiento y una disminución en la rigidez de las áreas afectadas.

Contorno corporal mejorado: Más allá de los beneficios funcionales, la cirugía de lipedema también ofrece ventajas estéticas. La eliminación de los depósitos de grasa proporciona un contorno corporal más proporcional y armonioso, liberando a las pacientes de las desproporciones notorias causadas por la enfermedad. Esto a menudo lleva a una mayor satisfacción con la apariencia física.

Mejor salud mental y autoestima: La apariencia física y la percepción corporal están íntimamente ligadas al bienestar mental y emocional de una persona. Al mejorar su contorno y aliviar el dolor, muchas mujeres experimentan un aumento en la confianza y autoestima. Además, al sentirse más en control de su cuerpo y menos limitados por el lipedema, pueden experimentar una disminución en la ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales asociados.
En resumen, la cirugía de lipedema no solo atiende los síntomas físicos de la enfermedad, sino que también tiene un impacto profundo en la psicología y la calidad de vida general de las afectadas.

 

Por Vanessa Ambrosio @enfermeralipedema

 

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